Magnus: aprender a confiar sin ver del todo
- Alberto Perez

- 21 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Magnus no llegó al Santuario Felino buscando atención.
Llegó herido, asustado y desconfiado del mundo.

Fue encontrado en un lote baldío después de haber sido víctima de una agresión extremadamente cruel. Las mismas
personas que lo golpearon fueron quienes le arrancaron el ojo izquierdo y provocaron graves daños en el ojo derecho. Cuando apareció, su estado era delicado y su futuro incierto.
Una señora decidió no mirar hacia otro lado. Lo rescató y lo llevó a recibir atención veterinaria. Con paciencia y cuidados constantes, Magnus logró recuperarse físicamente. No salió ileso: hoy es parcialmente ciego. Solo puede ver de cerca y en ciertos ángulos. Su forma de percibir el mundo cambió para siempre.
Pero las heridas más profundas no siempre son las visibles.
Debido a lo que vivió, Magnus es un gato muy nervioso y desconfiado. No socializa con otros gatos y el contacto humano le resulta difícil. Los movimientos bruscos lo alteran, los sonidos lo ponen en alerta y la cercanía, aunque necesaria, le cuesta.
Aquí nada se fuerza.

Que hoy pueda acercarme a él y acariciarlo un poco no es algo menor. Es el resultado de tiempo, constancia, respeto y silencio. Con Magnus, cada pequeño avance es una victoria que no se anuncia, pero se siente.
Por eso decidí adoptarlo.
Porque hay gatos que no buscan caricias constantes ni compañía ruidosa. Hay gatos que solo necesitan un espacio seguro, rutinas estables y la certeza de que nadie va a hacerles daño otra vez.
Magnus vive a su ritmo. No se le exige confiar, se le permite hacerlo cuando esté listo. Aquí no tiene que “superar” su historia para merecer un hogar. Ya lo merece.
En el Santuario Felino creemos que cuidar no siempre es espectacular. A veces es simplemente estar, respetar los tiempos y sostener una vida sin condiciones.
Magnus es parte de este lugar. Y su forma silenciosa de existir también importa.
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Magnus, encontró algo más grande que el dolor,
manos suaves, paciencia infinita y un lugar donde no tiene que tener miedo. Gracias por cuidarlo con tanto amor.